sábado, 19 de marzo de 2016

El veneno social de la Patria


Hace un tiempo, empecé a investigar sobre los orígenes de la droga y sus efectos a largo plazo y los efectos en el entorno de los consumidores.
Sepan que este articulo lo escribo con la intención de revelar la realidad por más dura que parezca. Hay gente que va a estar en desacuerdo conmigo, pero les sugiero que lean entradas anteriores para comprender mi punto de vista.
Una de las drogas de origen japonés es la metanfetamina, se consume en Tailandia, por ejemplo para seguir activo, por la clase trabajadora, entre otras. La metanfetamina, como otras drogas produce euforia y una sensación de energía y tranquilidad. Esto sucede porque produce mayor cantidad de dopamina, la sustancia natural que produce placer. El cerebro, después de un tiempo, cierra los receptores sobre estimulados, entonces, hay menos dopamina, esto hace que el consumidor necesite más droga y al final muere o sobrevive con daños irreparables.
Esta droga en partícula combina los efectos de placer de la cocaína y las visiones del LSD, a diferencia de la primera, sus efectos pueden durar hasta doce horas. Los consumidores experimentan efectos en la piel, el cabello, la boca y, más profundamente, en el cerebro y procesos químicos naturales del cuerpo.
La realidad, en la mayor parte del mundo, es que la sociedad hace algo intermedio que es tratar a los adictos con recursos limitados y “combatir a la droga” con la ilegalidad y operativos de control, esto aumenta la violencia y las victimas y el consumo de recursos públicos.
Hay que hacer una cosa o la otra, con esto me refiero a crear un plan de captura y ejecución de productores, vendedores, traficantes y consumidores y, al mismo tiempo, doblar los recursos en una fuerte campaña pública y nacional con respecto a las drogas. Esta medida es la más violenta y salvaje, pero evita el sufrimiento de la sociedad, del adicto y de sus familiares.
La segunda opción es golpear al narcotráfico, legalizándola, pero al ser legal una droga destructiva como la cocaína, la metanfetamina o el crack, sería como darle un arma cargada a un niño. Esto no significa que toda la sociedad vaya a consumir, el tabaco es legar y no todos fuman, pero se tendrían que destinar recursos a prevención y asistencia a los adictos y no adictos y seria como legalizar el daño a largo plazo a los adictos y a sus familiares.
Hoy, la actitud que toman muchas sociedades en el mundo, me parece costosa y primitiva, por eso creo que hay que elegir una de las dos opciones anteriores.
Está claro que el adicto es una víctima: en Argentina, durante la crisis del 2001, apareció el paco que atrapó a muchas personas débiles moralmente, mentalmente, socialmente y/o económicamente. Esto a la Patria le cuesta caro. Ahora Grecia también está en esta situación y otros países también. Las guerras y las trampas capitalistas llevan a las pandemias de las drogas.
Yo estoy de acuerdo en mostrarle a una persona las causas, consecuencias y riesgos de las drogas o de algo. Si quiere drogarse que lo haga, pero la acumulación de sus hábitos en la droga, lleva a su destrucción. Si una persona quiere destruirse, por qué no hacerle el favor, como sociedad, de terminar con su sufrimiento con un plan serio para exterminar la amenaza y un plan más agresivo de prevención para las nuevas generaciones.
Cualquiera de las opciones es igual, porque al fin y al cabo todos vamos a morir. Solo que una de estas opciones, ayuda a controlar la superpoblación, cuyo éxito puede conducir a la especia a la extinción. Este es otro tema importante que no viene al caso, pero está relacionado.
Ahora, miren los beneficios de los conocimientos científicos que muchas de estas drogar se constituyeron en laboratorios. La morfina, del opio, la heroína de la morfina. El crack, paco y demás de la cocaína.
Algunas drogas fuertes y otras no tanto fueron retiradas del mercado por considerarse peligrosas, pero durante un tiempo se las usaban para tratar dolencias como la anfetamina.
La metadona, por ejemplo, bloquea la heroína, pero si empezamos a crear medicamentos antidrogas, entonces aceleraremos la aparición de drogas más fuertes, más potentes y más destructivas. Esto siempre pasó y pasará pero a un nivel más lento.
China, hace mucho tiempo tuvo que enfrentar un problema muy grande con el consumo de opio, que había afectado incluso a funcionarios del emperador. El opio era comercializado por los británicos y al impedirlo, China tuvo una gran guerra o dos, por culpa del opio.
Si nuestro cerebro fuese una computadora, las drogas serian los virus, los alucinógenos, asi como la pasta base atacan el cerebro, este lanza  sensaciones sin sentido, que hace ver al adicto cosas que no están allí.
Los adictos que intentan salir, que se dan cuenta de su problema, tienen recaídas. Si una persona empieza a consumir es débil y estúpida.  Muchos comienzan porque un “amigo” les ofrece probar, si no lo hacen son cobardes. Yo prefiero ser un cobarde con capacidad de decisión, antes de ser un cobarde, estúpido, creído, sin capacidad de decisión por consumir drogas. Yo no permitiré que alguien lucre con mi vida de esa forma.
Puedo decir que no fumo porque me parece un habito estúpido, sin sentido, no me drogo porque soy hipocondríaco y eso de inyectarme o inhalar me haría sentir mal. Y se cual fuerte es mi potencial para lograr lo que quiere lograr. Y para esto no necesito drogas que me hagan sentir que  soy imparable. Esto es exactamente lo que sienten muchos adictos con la metanfetamina, pero las drogas son cambios químicos, por eso se sienten “imparables”, excepto que no pueden sentirse así sin consumirlas.


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