sábado, 24 de septiembre de 2016

Imperialismo súcio y podrido.



Este artículo cita textualemnte oraciones del libro Breve Historia Contemporánea Argentina de Luis Alberto Romero. Lo recomiendo.
Un político ecuatoriano, reveló RT, dijo que el Plan Cóndor resurgió, para los que no saben de qué se trataba, era el nombre del programa de la CIA para instaurar dictaduras en América Latina. Temiendo que los soviéticos se expandan por Sudamérica, llevaron a cobo una campaña de persecución del comunismo, usado como excusa. En Panamá funcionaba la Escuela de las Américas, donde la CIA entrenaba a militares latinos para llevar a cabo levantamientos en sus ejércitos.
Lo que pasó y no solo en argentina fue que la institución militar perdió prestigio y valores por una banda de facinerosos y antipatriotas que respaldados por un poder económico y de recursos fuertes como Estados Unidos sumieron a sus respectivos países en el caos.
¿Qué se lograba con esto? La destrucción de las economías y la industria de los países latinos, se ampliaba la pobreza y se anulaba la protección de los recursos para ser profanados por países extranjeros que se llevaban el dinero a sus países.
Venezuela sufrió mucho con esto, había mucha corrupción y muchos pobres con pocos valores culturales, el levantamiento cívico-militar por parte de Chávez cambió esta situación y le siguieron muchos países hasta armar una unión latinoamericana fuerte.
Estados Unidos empezó a tener menos fuerza en la región.
Pero hacia 1980 la economía real agonizaba. Las altas tasas de interés eran inconciliables con las tasas de beneficio, de modo que ninguna actividad era rentable ni podía competir con la especulación. Aumentaron las quiebras y los acreedores financieros, que comenzaron a ver la acumulación de los créditos incobrables, buscaron solucionar sus problemas captando más depósitos, elevando aún más la tasa de interés.
El Estado de terror llevado a cabo en la Argentina sumió a la población en la ignorancia. Los antipatriotas atacaron cualquier foco de resistencia, manchando los valores del ejército por los gorilas en Washington.
La fragmentación del poder, las tendencias centrifugas y la anarquía derivaba la escrupulosa división del poder entre las tres fuerzas. Entre las mismas fuerzas surgieron señores de la guerra que  no reconocían autoridad entre sí. Menéndez se insubordinó y en 1978 casi inicia la guerra con Chile por su cuenta.
Desde 1980  los dirigentes del proceso discutían la cuestión de la salida política. Les preocupaba la crisis económica, el aislamiento, la adversa opinión internacional.
Aquí ya empieza la debilidad del sistema dictatorial. Cada fuerza hacía lo que quería no había una unidad fuerte. Las Madres de Plaza de Mayo pedían por sus hijos y la comunidad internacional escuchaba las denuncias por violaciones a los derechos humanos. Era el principio del fin del miedo, el pueblo por miedo se deja violar, pero se acostumbra a la situación, se pone en evidencia la debilidad del sistema y empieza a moverse.
Galtieri con cierto carisma se presentó como el salvador del proceso, quien fue cultivado por miembros de la administración Reagan y estableció especial relación con Estados Unidos. Buscaba alinear Argentina con EE.UU. y apoyarlo secretamente en su guerra en centro América. Y obtuvo del país extranjero el levantamiento de las sanciones que la administración de Carter impuso a nuestro país por las violaciones de los derechos humanos.
Galtieri se convirtió en objetivo de asesinato de la CIA pero no sé si llevaron a cabo la ejecución de un plan de asesinato y que haya fracasado, por supuesto.
Cuando les pregunté a mis padres como era posible que voten gente como Menen o De la rúa, ellos me respondieron, con razón, que la población, el derecho del ciudadano, era “nuevo” por así decir. Es que tantos años de dictadura, volvió el periodo de votar y el pueblo perdió mucha cultura y tenía mucha ignorancia por lo que hasta 1999 hubo tres elecciones. Alfonsín heredó el desastre militar. Menem se preocupó de rodearse de lujo empobreciendo al país, haciendo poco por recuperar la situación productiva de antes del ’76 y De la rúa tenía un gobierno inepto que terminó como terminó.
Para esta época el pueblo harto de los atropellos y de ser ignorados salió a las calles a pedir un cambio, la juventud y no tan jóvenes se enfrentaron con el poder para luchar y obtener el nivel educativo, sanitario, seguridad y empleo que el ciudadano argentino se merece.
Y entre muchos están Darío Santillán y Maximiliano Kosteki quienes dejaron la vida y no fueron los únicos.
Es decir que si la corrupción avanza y la pobreza crece, el gobierno pierde su poder de autoridad dejando paso al anarquismo, por el hecho de que el sistema no puede contener a toda la población: saqueos, destrucción de la vía pública, cortes, todo vale para una población desesperada que busca mejorar. Y la policía reprimió porque se lo ordenaron desde el gobierno.
En el 89 el banco mundial y el FMI decidieron no  seguir respaldando al gobierno, entonces el gobierno de Alfonsín devaluó el peso y lejos de detener la inflación, llegó la hiperinflación que devoro el valor del salario de la moneda misma.
La inflación llegó hasta el 200%, mientras todos convertían sus australes en dólares, grupos de gentes desesperadas asaltaban mercados y la represión dejo varios muertos.
Durante el inicio del gobierno de Menem el banco mundial y el FMI instalaron ciertos principios, consistía en reducir el gasto del Estado al nivel de sus ingresos genuinos, retirar su participación y su tutela de la economía y abrirla a la competencia internacional. Lo contrario que hiso Kirchner, poner freno al robo extranjero y destinar recursos a la activación económica y a la infraestructura.
Ante el déficit fiscal se trataba de recaudar más, aumentando los impuestos. La Argentina se alineó con EE.UU.
Cavallo tomó el ministerio de economía sus medidas provocaron el fin de la huida hacia el dólar, volvieron capitales emigrados, bajaron las tasas de interés, cayo la inflación hubo una rápida activación económica y mejoró la recaudación fiscal. Esto creo yo, generó confianza en el pueblo para decir: “las cosas están mejorando, puedo comprar más” y de esta manera apoyar al gobierno de Menem.
Entre 1991 y 1994 entró al país una considerable cantidad de dólares lo que provocó que la gente común aumente el consumo. Esto provoco confianza y optimismo. Algunas empresas como YPF se privatizaron y el Estado mejoró la recaudación y gozó de superávit fiscal.
Privatizar para generar ganancias, pero, si se pone en la dirección de esas empresas gente capacitada para generar rentabilidad, entonces no hay necesidad de privatizaciones y el estado eficiente genera ingresos. No puedo creer como la gente permitió esto.
Menem se dedicó a adueñarse del poder del estado, transformó la quinta de olivos en una verdadera corte con campo de golf, zoológico, valet, medico, peluquero y un selecto grupo de cortesanos. Y en lo personal, se dedicó a empobrecer más el país y apartar una cantidad del dinero de las privatizaciones a su fortuna.
¿Macri admira a Menem? ¿Y Menem elogia a Macri? La que se nos viene.
“Nadie hiso plata trabajando” declaró el sindicalista Barrionuevo, antes de proponer como solución del país, dejar de robar durante dos años. Técnicamente el país estuvo gobernado por una banda.
Menem estableció excelentes vínculos con George Bush. Un asesino y terrorista, en mi opinión. Argentina abandonó el movimiento de países no alineados, se clausuró el proyecto cóndor de construcción de misiles, y se respaldó a Estados Unidos, simbólicamente en sus empresas militares. Involucrarse en cuestiones de medio oriente tuvo un impacto alto: un atentado en la embajada de Israel y en la Amia, sede de las instituciones judiciales.
En 1993 mene y Alfonsín se reunieron en secreto y acordaron las condiciones para facilitar la reforma constitucional que debía tener las cláusulas de reelección.
La deuda externa creció y de los 60 mil millones de dólares de 1992 se convirtió en 100mil en 1996, debido a las imposiciones del FMI. La economía argentina dependía del flujo de capitales extranjeros.
En 1995 hubo una nueva serie de privatizaciones, restringieron los fondos a los gobiernos provinciales que por falta de dinero tuvieron que reducir personal.
La privatización del correo produjo un enfrentamiento entre Cavallo y Alfredo Yabrán un empresario postal que, acusado de matar al periodista que lo fotografió, se suicidó misteriosamente. Un caso interesante para mí.
En 1995 ya se sentía el descontento al gobierno. Piqueteros y fogoneros salieron a protestar y cortar la vía publica, hubo represiones, violencia y heridos. También se encuentra la explosión de la fábrica de armas de Río Tercero para borrar las huelas del tráfico de armas.
En poco tiempo, el Estado ha abandonado casi todos los recursos de intervención o regulación económica construidos desde 1930. Renuncio a controlar las grandes variables y los instrumentos financieros que posibilitan las transferencias intersectoriales: descartó las políticas de promoción, los subsidios, se deshizo de las empresas públicas.
Argentina tiene la fuerza para ser Potencia y no lo es porque Estados Unidos no lo permitió, los antipatriotas recibieron poder. El pueblo sumido en la ignorancia, los intelectuales perseguidos, exiliados. Un gobierno neoliberalista por diez años que continuó el trabajo de los militares. Y el elemento principal el pueblo que se deja engañar, que se conforma, que vota inconscientemente y con irresponsabilidad, y que no lucha cuando sus derechos y valores están en peligros, los de ellos, los de sus hijos y los de la nación.
Y hoy acarreamos problemas causados por los militares. Y hay gente que prefiere que vuelvan. Poniéndome en su lugar entiendo porque lo dicen y no significa que sean anti patriotas, lo dicen por el tema de la seguridad, por el hecho que no había drogas y esas cosas y en democracia si las hay. Esto es porque en un periodo de terror, lo derechos humanos y las leyes son violadas, sin justicia. En cambio la democracia permite vela por los derechos de la víctima y el victimario. La corrupción, el dinero y el capitalismo permiten que la droga y la inseguridad circulen. Pero no creo que esa gente prefiera a los militares para vender la nación al Imperio a costa de sus propios derechos.
Si estoy de acuerdo que se necesita una estructura de disciplina y valores para resolver muchos inconvenientes pero no es lo único que se necesita, esto es parte de un todo.
Ahora si el problema está ligado a la política, deberíamos cambiar el sistema ¿Por cuál? No sé, pero debe ser un sistema que no convierta a una persona en determinante para el bienestar de una nación y que no se pueda corromper por el dinero. Pero si el pueblo sale a las calles pidiendo que se vayan todos, para después, votar representantes para el sistema que los violó, los ignoró, entonces poco cambiaran las cosas y siempre existe e riesgo de tropezar con la misma piedra porque esta es la naturaleza humana, tropezar y tropezar y tropezar con la misma piedra.
Si hay bienestar el pueblo se deja pisotear, si carece de las herramientas básicas, el pueblo sale a la calle y la anarquía pone en evidencia que no hay leyes, ni reglas, ni moral, ni gobierno que pueda detener a un pueblo que busca ser escuchado, un pueblo que exige sus derechos.


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