sábado, 31 de diciembre de 2016

El matrimonio



Me di cuenta que mi blog superó la barrera de lo político, la intensión era hablar de mis opiniones sobre diversos temas, pero no solo hay política, sino también sociología y en esta rama entra el tema de hoy.

Fui invitado a un casamiento, entonces hablando con una persona salió el tema del verdadero significado del casamiento. Al principio solo se casaban las personas de alta alcurnia con matrimonios arreglados para ampliar el poder, el dinero. De este tipo de matrimonios aparece el amante. Los amantes eran relaciones extramatrimoniales que simbolizaba el amor,  claro que  dos personas que se casaban primero y se conocían después, podían enamorarse pero la mayoría no.

Y quién tenía el poder de unir esos lazos de poder, la iglesia, la institución creada para que los súbditos no se revelen contra los gobernantes. Posteriormente los pobres empezaron a casarse y ellos si podían hacerlo por amor, luego la cosa cambiaron un poco.

El matrimonio como sinónimo de amor, es nuevo, casarse por amor es nuevo. Pero si se analiza, podemos ver que nuestros padres y abuelos se casaban porque era lo correcto, es decir, porque se debía hacer, pero nadie se preguntaba por qué uno debía casarse o cual era el verdadero significado del matrimonio.

El matrimonio es la principal causa de divorcio, más en una época donde los novios vivían separados y no convivían antes de casarse, se casaban y la convivencia, la monotonía, la rutina, el estar la mayor parte del tiempo con otra persona, hace que la relación se desgaste y aparezcan los amantes o la ruptura del matrimonio. Por eso opino que una pareja debe convivir al menos 10 años, antes de casarse y el matrimonio debe ser un contrato renovable cada cinco años. Esto significa que las parejas, si se quieren y mantienen su amor, tienen que tomarse el trabajo de enamorarse una y otra vez para que ambos estén de acuerdo en renovar los votos matrimoniales.

El matrimonio, al igual que tener hijos, se volvió un acto cultural, no hay necesidad y si las personas fueran consientes del riesgo del matrimonio y la reproducción, si pensasen un poco en el otro, en lugar de su individualismo, habría menos problemas en el mundo.

Casarse porque sí, casarse sin ser consiente, no sirve de nada, porque al convivir, conocerás a tu pareja de una forma distinta al noviazgo. Una pareja puede ser feliz sin tener que firmar papeles, pueden llevar una vida de casados sin estar casados.




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